Muere el ex alcalde Agustín Jiménez

Agustín Jiménez Jiménez-Vallejo, el que fuera alcalde de Mairena del Alcor entre 1959 a 1978, falleció el domingo 31 de julio en la Clínica Santa Isabel de Sevilla

Agustín Jiménez Jiménez-Vallejo, el que fuera alcalde de Mairena del Alcor entre 1959 a 1978, falleció el domingo 31 de julio en la Clínica Santa Isabel de Sevilla, tras años de batalla contra la enfermedad degenerativa que le acosaba.

A sus 84 años de edad Don Agustín, como era comúnmente conocido entre los maireneros, nunca se desvinculó por completo de los asuntos de interés de Mairena, aunque apartado de la vida pública los seguía como espectador, un discreto espectador con un interés exento de intervencionismo. Amigo de sus amigos y admiradores, que los tuvo y muchos, siempre supo mantener una elegancia distante con sus detractores, que a decir verdad no fueron demasiados. Inteligente como político y muy meritorio como médico, consagró su vida a la sanidad antes, pero sobre todo tras abandonar el municipalismo coincidiendo con la constitución de las primeras Corporaciones Democráticas.

Animal político, sin embargo, la suya fue en opinión de muchos una retirada en pro de la concordia, consciente como no pocos en Mairena de que el pueblo lo hubiese renovado en la alcaldía de haber optado a su reelección en las urnas. Y es que, pese a haber ejercido como regidor designado por el gobernador civil (procedimiento habitual del franquismo), sus sucesivos mandatos se perdieron con los ciudadanos regidos por el consenso y el espíritu de pueblo y no por la confrontación. Todo en tan difíciles momentos. Quizás a ellos contribuyera el hecho objetivo de que a diferencia de otros muchos alcaldes de la época él no perteneció al partido único de la falange.

Con todo, esa suma de factores como médico, regidor municipal y mairenero vocacional no pesaron lo suficiente para que el pueblo lo sacara como ciudadano ejemplar, más que nada por un prejuicio político mientras lo años avanzaban y con ellos su enfermedad. No obstante, conscientes de la injusticia, un grupo de vecinas de Mairena llevaba tiempo en la idea de emprender una recogida de firmas, que aún no se ha llegado a materializar, con la clara pretensión de al menos reconocerlo como médico dedicándole una calle de su pueblo. Ahora, con su fallecimiento, Agustín Jiménez ya no verá esa distinción de sus paisanos.

Cultura y educación entre sus prioridades
En consecuencia con la exquisitez de su formación universitaria, unida a su carácter inquieto, Agustín Jiménez Jiménez-Vallejo ejerció la alcaldía con un marcado sello cultural. Desde luego, y como bien es conocido, urbanizó al tiempo que la dotaba de servicios que en aquel momento no poseían los pueblos del entorno: asfaltado, acerado de calles, instalación de redes de agua potable y alcantarillado, iluminación eléctrica nocturna de las calles, o ajardinamiento de diversos espacios como el actual paseo de la avenida de Andalucía y su presidencial glorieta Jiménez Sutil que dedicó al olvidado periodista local mairenero.

Aunque nada comparable por su amor por la cultura y educación. El flamenco fue su gran pasión, y fruto de esta y su amistad con Antonio Mairena veía la luz nuestro festival flamenco que este año cumple cincuenta ediciones. No obstante, fue durante su mandato y en plena bisoñez cuando el señor festival se convertiría en el más importante del calendario andaluz, y cita inevitable de la “gauche divine” de ese arte.

Agustín Jiménez vivió el flamenco con tal intensidad que hasta se atrevió a escribir algunas letras que luego interpretaría su amigo Antonio Mairena. Fue ese ambiente elitista y un punto diletante el que atraería hasta Mairena a genios de la talla como el señor Capuletti, que en estos blancos alcores de mairena, impregnados por aquel espíritu, desarrolló su faceta flamenca también como creador.

Con respecto a la educación, fue una de sus batallas luchadas con mayor empeño, sabedor de la importancia de la preparación para el futuro de las generaciones, de modo que durante sus mandatos mairena vería renovar y crecer su red de centros educativos. No consiguió el deseado instituto de enseñanza media, pero si avanzó pasos en tal dirección, e incluso facilitó el nacimiento de la caseta ferial de la juventud vinculada a alumnos de las academias de bachillerato de El Viso y Mairena del Alcor, a las que permitió ubicarse en el inmueble del actual edificio Temta de la calle Cervantes, aún paso del edificio oficial de la feria. Con él, por último, llegaron los primeros pregones feriales de abril, aunque esta sería luego una ceremonia interrumpida para adquirir rango de tradición tras un punto y seguido lustros después.

El funeral tuvo lugar el día 1 de agosto a las 6 de la tarde, decenas de personas acompañaron a la familia en el día en que se dio cristiana sepultura a tan querido y respetado mairenero. Los sacerdotes Don Carlos Durán y Don Luis Gahona oficiaron una misa por su eterno descanso. En su homilía Don Carlos pronunció unas palabras cargadas de cariño a Don Agustín, hablando de este momento de vacío y tambaleo del corazón, pero cuya despedida no es más que un hasta luego, un adiós en el Señor a cuya Misericordia todos apelamos para que acoja a su hijo en su presencia para toda la eternidad. Descanse en paz.

Comentarios de “Muere el ex alcalde Agustín Jiménez”


  1. Demial says:

    Descanse en paz un hombre bueno. Mairena todavia esta a tiempo de perpetuar su memoria con una calle o plaza de las tantas que urbanizo.



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