La milla de oro de Mairena

Tenemos un castillo que no posee cualquiera, una vega en el horizonte que limpia la mirada y, por Dios, ¿qué estarán haciendo en el monte Cebrón?

Miki Reportero

Miki Reportero

Hola de nuevo, ya saben que mi nombre es Miki.

Cada día más asombrado de vivir en Mairena (del Alcor), no puede confundirse con la otra Mairena (del Aljarafe). Mairena tiene una especie de circunvalación, la que desde hace algunos años comunica Mairena y El Viso a través de un corredor. No les voy a hablar hoy de esta obra, hay opiniones para todos los gustos y, claro, siempre hay uno que la usa, por tanto, respeto para cada cual. Tampoco diré si hacía falta gastar aquella cantidad de millones (empeño a toda costa de algunos gobiernos, ¡ay! lo mal que me huelen ese tipo de obras). Me informan que algunos o muchos de los terrenos que fueron expropiados aún no han sido pagados a sus propietarios por parte de la Junta de Andalucía, y ya hace algunos. Pero esto no puede ser una injusticia, esto es Andalucía.

Hoy les quiero hablar de la otra circunvalación, la primera que hubo en Mairena, la que saneó un punto gris del pueblo, era literalmente un basurero en una de las zonas más supuestamente ecológicas de Mairena, ¡qué tiempos!, me cuentan algunos. Esto se arregló a costa del patrimonio, se partió por la mitad un molino harinero, reduciendo a escombros una obra de siglos. Me refiero a la calle que va entre la Calle Sevilla y la carretera que pasa por delante del Castillo, entre el colegio llamado “el Castillo” y el Castillo de Luna, concretamente la Calle Velarde, luego hacia Alconchel continúa la Calle de las Minas. Ambas calles son de ésas que se hermosean por momentos. Tenemos un castillo que no posee cualquiera, una vega en el horizonte que limpia la mirada y, por Dios, ¿qué estarán haciendo en el monte Cebrón?

Castillo de Luna

Castillo de Luna

Se ven movimientos de tierra, se ven vías, parece algo que aún nadie termina de explicar. Quiero creer que esta es la milla de oro de Mairena, pero la verde, la histórica, la que el bravo guerrero vikingo Thorvald fundara en el siglo IX, la llamada Sbrong, para luego fundar su residencia una vez casado con la joven musulmana Saduna (Sidonia). Castillos, montes encantados que parece que se abrirán al público, milla de oro para todos los maireneros cuyo asfalto ya agota y cansa y que cada día quiere más verde natural de una Mairena hecha historia y leyenda.

Espero que no cueste mucho esto, caso contrario volverán a recortar a todos los funcionarios para pagar esta nueva obra. ¡Ya estamos otra vez! Por favor, que el Ayuntamiento la haga con dinero presente, no con la promesa de un monto que le preste el Gobierno andaluz, a éste el Gobierno de España, y a éste el mercado financiero, ese que te saca los dientes si le pides prestado.
LOS MIRADORES

Escribe tu comentario