Historia de la alboronía

Antonio “Pirri” nos trae el mejor plato para este “invierno” persistente: plato árabe que fue difundido por los judíos sefarditas por toda la península y parte de Europa

Antonio CardosoAlboronía, alboronia, boronía, y muchas más denominaciones según la comarca, es el nombre para un plato árabe que fue difundido por los judíos sefarditas por toda la península y parte de Europa.

Según la leyenda, se le atribuye este plato a un cocinero traído desde tierras islámicas que lo creó para la celebración de la boda de la princesa Al-Buran, hija del rey Almutamid de Sevilla. Sí Olor y Sabor Andaluz-logoes verdad que en la época aún no se conocía el tomate y el pimiento, por lo que pasó a formar parte bastante después de su supuesta creación.

Es un plato a base de hortalizas y, en algunas ocasiones, legumbres por lo que era muy normal sus variantes según las zona donde se cocinara. La alboronía es la madre de todos los pistos, el manchego, la xanfaina catalana, el tumbet mallorquín, etc.

Hablando de nuestra tierra, zona de campiña y huertas, era frecuente añadirle garbanzos además de membrillo y algo de especias como cilantro o/y cominos. Una vez traídos los productos de Las Américas le añadimos el tomate, el pimiento y el pimentón algo más tarde.

Alboronía con garbanzos.

Alboronía con garbanzos.

RECETA DE ALBORONÍA CON GARBANZOS

Ingredientes:

    • 150 gs. de garbanzos
    • Un trozo de calabaza
    • 1 membrillo
    • 1 berenjena
    • 1 calabacín
    • 1 cebolla
    • 1 pimiento rojo y otro verde
    • 2 tomates rojo
    • 1 cucharadita de cominos
    • Sal y aceite de oliva

Elaboración:

En la víspera se ponen los garbanzos en remojo con agua templada, un poco de sal y una punta de bicarbonato. Se cuecen los garbanzos hasta que estén tiernos, se escurren y se reservan pero sin tirar el agua que se utilizará para cocer durante cinco minutos la calabaza y el membrillo pelados y troceados junto con la berenjena troceada, se escurre y se reserva a igual que el agua por separado.

Se sofríen el resto de las verduras  troceadas. Cuando estén pochadas se añaden las cocidas y los garbanzos (que en algunas ocasiones se suelen freír antes), se sazona todo y se añade el comino. Se le da unas vueltas y se va añadiendo algo de líquido de la cocción para que no quede seco, es una alboronía algo caldosa. En algunas ocasiones se le añade un huevo cocido y picado.

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