Las visitas a la biblioteca

Algo que es bastante satisfactorio ya que nos permite mostrar todo lo que tenemos y lo que hacemos: las visitas a la biblioteca

Paseando por la biblioteca

Mª Dolores Pérez Prenda

Repasando las actividades que la Biblioteca llevó a cabo el año que termina, veo una que se repite bastante y que sin embargo pasa bastante desapercibida, a pesar de que es bastante satisfactoria ya que nos permite mostrar todo lo que tenemos y lo que hacemos: son las visitas.

Las visitas a la Biblioteca pueden estar programadas de antemano, como hacen los colegios o pueden ser imprevistas, como los grupos que pasan por Mairena de viaje, el último venía de Canadá y era un grupo de amigos de nuestra querida Pepita, se fueron encantados (con la Biblioteca y con el clima).

También tenemos visitas de profesores, como el del IES San Isidoro de Sevilla, y de alumnos, como el de intercambios con extranjero de la Bretaña francesa que ya es la segunda vez que nos visitan y a los que les gusta muchísimo nuestra comida, sobretodo las pringaitas en los desayunos.

Del mundo de la política nos ha visitado este año pasado D. Jaime Mayor Oreja, muy de pasada porque llegaba con el tiempo justo para dar una conferencia organizada por PROVIDA y el Sr. Alcalde de El Pedroso que sí tenía tiempo.

La mayoría de nuestros visitantes son, evidentemente, locales, como las Escuelas infantiles de verano, o el Taller de empleo de Turismo, por poner solamente dos ejemplos, sin embargo este pasado año tuvimos muchas visitas de colegios de Sevilla , Dos Hermanas y Torreblanca, como la Alunada, Arboleda, Escuela Francesa, Olivar de Quinto, Nuestra Señora de los Reyes… etc., gracias al trabajo de Divercultura a cuyos componentes les agradecemos enormemente su buen quehacer por dar a conocer nuestro patrimonio y sobre todo su buena conexión con los más pequeños.

Queremos destacar sobretodo el trabajo que hacen nuestros maestros por dar a conocer la Biblioteca a nuestros niños, muchos de ellos la conocen por primera vez gracias a estas visitas y nadie puede imaginar la emoción de un niño al visitar una biblioteca por primera vez.

Esto solo es una pequeña muestra de nuestras visitas, la más importante sin embargo es la suya, querido lector, la que aún tiene que hacer.

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