30 años dando vida en la Feria

En 1989 la antigua caseta de la Peña Bética fue dividida en cuatro partes y una de ellas fue para la Asociación Pro Vida

Artículo publicado en la Revista Oficial de la Feria de Abril de Mairena del Alcor 2019

Corría el año 1989 cuando la caseta Pro Vida comenzaba su andadura en la feria de Mairena. Treinta años han pasado desde aquella reunión donde se citaron a aquellos que querían tener una caseta en el recinto. Manolo Fernández recuerda que fue Mariló Troncoso la que lo convenció para solicitar la caseta diciéndole que “aunque sea les darían un puesto de bocadillos para sacarse un dinerillo”. A aquella reunión sólo asistieron 4 entidades de todas las citadas y fueron esas cuatro las que lo consiguieron.

Por aquel entonces, la antigua caseta de la Peña Bética fue dividida en cuatro partes, que se concedieron a la Hdad. del Rocío, La Tarambana, Pro Vida y El nombre es el problema.

La caseta supone el principal ingreso de la Asociación Pro Vida

Tenían el terreno, pero no la estructura. Por suerte, Pro Vida pudo comprar la antigua caseta de Los Mismos. El problema llegaba cuando había que adaptarlo todo a las dimensiones del terreno. Aquello “supuso una cantidad de trabajo horrorosa. Muchos meses trabajando sin descanso, sin dormir. Acabamos todos agotados”. Un agotamiento extremo pero que ha valido la pena. Los beneficios de la caseta en feria suponen el principal ingreso de la Asociación junto a la cuota de socio y la campaña de calendarios.

Entre otras cosas, gracias a la caseta de Pro-Vida se ha podido ayudar a más de 2.000 madres y a más de 4.000 niños con productos de primera necesidad: leche maternizada, pañales, cereales, potitos, canastillas, utensilios para bebé y un largo etcétera más.

Son muchos los voluntarios que colaboran con esta Asociación. No les faltan personas para preparar la caseta, poner farolillos y demás trabajos previos. Pero se ven muy justos para estos días de feria donde les cuesta cubrir los turnos. Desde hace varios años Pro Vida cuenta con profesionales de la hostelería para atender al público, y los voluntarios se encargan de tareas de apoyo. Pero no es suficiente. A pesar de ello, la caseta de Pro Vida funciona al cien por cien y siempre está preparada para dar servicio a todos los feriantes que buscan sus tapas caseras y la típica y amada pegatina de Pro Vida, que este año será especial.

Escribe tu comentario