El Ayuntamiento de Mairena del Alcor ha habilitado cinco desfibriladores para el itinerario de las procesiones

Están manejados por personal habilitado ante eventuales crisis cardíacas, a las que en el caso de la Semana Santa tampoco son ajenos los esfuerzos de los costaleros, según alerta el doctor Manuel González, de Quirón Salud 

El Ayuntamiento de Mairena del Alcor a través de la Delegación de Sanidad ha desplegado cinco equipos desfibriladores (DESA) de última generación que acompañan a las hermandades durante su estación de penitencia. Con la iniciativa se pretende reforzar el compromiso municipal con la seguridad ciudadana, transformando la Semana Santa en un evento cardioprotegido, evitando posibles sorpresas desagradables como las aparejadas a las crisis cardíacas, lamentablemente una eventualidad de salud no extraña.

La medida se halla implantada ya tras su presentación en la víspera de la Semana de Pasión por el concejal del ramo, Alejandro Cruz, quien concretó la idea de fondo en el deseo de convertir el municipio en un espacio más seguro frente a emergencias cardíacas, subrayando el edil la importancia de la iniciativa ante eventos de masas, por lo que añadió que  “hacemos una nueva cesión de dos desfibriladores que se suman a los de la Policía Local y Protección Civil, garantizando una respuesta inmediata para salvar una vida».

De ese modo, el dispositivo de seguridad de la Semana Santa mairenera cuenta con los cinco equipos estratégicos ubicados en puntos clave de los recorridos procesionales, que permitirán la intervención inmediata en caso necesario, manejados por el personal encargado de portarlos, quienes cuentan además con la formación técnica adecuada para su uso.

Sobre estos aparatos se ha demostrado que son unos auténticos «salvavidas», estimándose por ello muy útiles para el propósito planteado de una «Mairena más Segura», que es el lema de la campaña en la que su implantación se inserta. En este sentido, según el concejal Cruz «un desfibrilador aumenta en más de un 70% las posibilidades de supervivencia tras un paro cardíaco, justificándose así la importancia de este despliegue técnico y humano».

La importancia de cuidar la salud cardiovascular también en los costaleros

No es el único aspecto en el que cabe destacarse la gravedad de las crisis o afecciones al órgano vital del corazón. Pues los especialistas en Cardiología apuntan que la exigencia física que afrontan los costaleros durante la Semana Santa está considerada como una actividad de alto impacto para el sistema cardiovascular. El sobreesfuerzo prolongado, las altas temperaturas y, en muchos casos, una preparación física insuficiente, pueden favorecer la aparición de episodios cardíacos potencialmente graves, especialmente en personas con factores de riesgo no diagnosticados o mal controlados.

Desde el punto de vista cardiovascular, el trabajo de un costalero es comparable a una actividad física de alta intensidad, soportando grandes cargas durante largos períodos de tiempo y en posturas muy exigentes. Tal y como explica el doctor Manuel González Correa, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, “el trabajo del costalero implica un incremento brusco de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, lo que puede poner de manifiesto problemas cardiovasculares previos, especialmente en personas que presenten factores de riesgo, por lo que se hace imprescindible concienciar sobre la importancia de la preparación previa y la vigilancia de los síntomas”.

Entre las posibles manifestaciones asociadas a este sobreesfuerzo se encuentran las crisis hipertensivas, arritmias o síncopes, entre otros. La probabilidad de que aparezcan aumenta en personas con hipertensión, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad, sedentarismo o antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular. Igual de importante que conocer a qué riesgos se exponen, el doctor González Correa resalta que es indispensable reconocer los signos de alarma, que suelen ser dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, mareo, sensación de desmayo, palpitaciones intensas, sudoración fría o dolor irradiado a brazo, cuello o mandíbula, siendo unos síntomas que requieren actuar de inmediato. “Ante cualquiera de estos síntomas, hay que detener la actividad y solicitar atención médica para una adecuada valoración”, advierte el especialista.

Consejos básicos para detectar y actuar ante un posible problema cardíaco

El doctor Manuel González Correa resume en los siguientes puntos los principales consejos:

  • Detener el esfuerzo de inmediato ante cualquier síntoma sospechoso.
  • No minimizar los síntomas: el dolor en el pecho o la dificultad respiratoria nunca deben ignorarse.
  • Contactar cuanto antes con los servicios de emergencia.
  • No reincorporarse sin una valoración médica previa.
  • Mantener la calma y reposo permaneciendo sentado o tumbado hasta recibir asistencia.
  • Actuar ante una posible pérdida de conciencia y activar de inmediato el protocolo de emergencia.

Teniendo en cuenta todo esto, el doctor González Correa insiste en que todas estas recomendaciones se dirigen especialmente a personas que puedan presentar algún factor de riesgo cardiovascular, ya sea conocido o no, y que, sumado a la exigencia física propia de esta actividad, podría favorecer la aparición de algún episodio. Por ello, subraya la importancia de gozar de un buen estado de salud y de haber realizado una adecuada preparación previa, con el objetivo de que los costaleros puedan realizar su labor con seguridad y vivir plenamente su participación junto a sus hermandades.

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