COAG pide a la Unión Europea que reaccione ante los aranceles de Trump

El dirigente de la organización Miguel López sostiene que “legó la hora de ordenar el mercado, limitar las importaciones y fortalecer nuestro tejido productivo, garantía de seguridad y soberanía alimentaria”, por lo que apuesta por reaccionar en defensa de los productos de nuestro campo en el contexto del nuevo orden comercial mundial

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos -COAG- de Andalucía considera que la Unión Europea -UE- debe responder con determinación a la imposición de aranceles anunciada por Donald Trump, defendiendo y poniendo en valor su tejido productivo y el modelo profesional de agricultura, que produce salud, crea empleo y riqueza en las zonas rurales, es sostenible, cuida el medio ambiente y fija la población al territorio. Este modelo, basado en la producción de alimentos saludables, garantiza la seguridad y soberanía alimentaria de Europa en un contexto de crecientes tensiones comerciales globales.

En este sentido se ha manifestado Miguel López, secretario general de COAG Andalucía, quien considera que “la UE no puede quedarse de brazos cruzados ante un mundo donde los equilibrios comerciales están cambiando de forma acelerada y Trump se ha cargado los acuerdos de la OMC. Llegó la hora de ordenar el mercado interior, limitar las importaciones y fortalecer nuestro tejido productivo, garantía de seguridad y soberanía alimentaria”, ha aseverado.

“La solución no es buscar acuerdos comerciales con terceros países que solo precarizan a nuestros productores -apostilla-. No podemos permitir que la soberanía alimentaria europea quede en manos de mercados externos. No hay que mirar a Mercosur, como ha señalado el ministro de Agricultura, Luis Planas”.

Asegura, además, que los acuerdos preferenciales de la UE con terceros países sólo han beneficiado a grandes corporaciones económicas: “Unos han ganado mucho dinero a costa de engañar a los consumidores y machacar a los agricultores y ganaderos con la competencia desleal de importaciones sin control. Y esto se quiere seguir haciendo con el acuerdo con Mercosur. No pierde la oportunidad el ministro Planas para volver a hablar ‘de su libro’, lo que por lo menos sorprende, dados los cambios geopolíticos que se están produciendo en el mundo y, teniendo en cuenta que apostar por Mercosur en estas circunstancias es una ruina para el mercado europeo, porque los consumidores de esos países no tienen el poder adquisitivo de EEUU ni de Europa, además de ser una amenaza para el tejido productivo andaluz y español porque no producen en igualdad de condiciones en ningún aspecto”, ha justificado.

Apostar prioritariamente por el mercado europeo

“Es imprescindible -añade- que la UE reaccione con medidas concretas que protejan a los productores europeos, garanticen precios justos y fomenten la producción local frente a la competencia desleal de terceros países con estándares de producción mucho más bajos”, ha añadido López.

Ante esto, desde COAG Andalucía se insiste en mirar al mercado interior europeo: “Qué mejor mercado que el europeo -dice el dirigente agropecuario-, con un alto nivel adquisitivo, con 100 millones más de consumidores que EEUU, para comercializar los productos agroalimentarios que producimos con calidad y seguridad alimentaria en Europa”.

Aceite y vino los más afectados por los aranceles de EEUU

Estados Unidos se ha consolidado como un mercado importante para los productos agroalimentarios andaluces. En 2024, las exportaciones de alimentos y bebidas de Andalucía a EE. UU. alcanzaron un récord de 1.354 millones de euros, representando el 8,6% del total exportado por la comunidad.

Entre las que el aceite de oliva ocupa lugar destacado con 806 millones de euros el año pasado, su récord de ventas en aquel país. Asimismo, aunque con unas ventas muy inferiores, Norteamérica es un mercado estratégico para otros muchos productos andaluces como el vino, con 14 millones en ventas en 2024, o los ajos (13 millones).

Aunque EEUU es un mercado clave y en crecimiento, COAG manda un mensaje de tranquilidad, ya que, en el caso del aceite de oliva, hay que tener en cuenta que el consumidor de este producto en EEUU tiene alto poder adquisitivo y no fija como prioridad el precio. Y es que el aceite de oliva virgen extra español no tiene competencia a nivel mundial por su calidad, muy valorada por el consumidor estadounidense. Aun así, esta organización agraria pide a Europa un paquete de medidas que ayuden al sector a paliar las posibles consecuencias negativas que pudieran originarse.

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