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Una placa honra la memoria de Josemari Millán Naranjo en la visueña Fuente del Sol

El malogrado espeleólogo intervino de manera destacada en la limpieza y reacondicionamiento de este manantial, que ahora luce restaurado gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de El Viso, la Asociación Fuente del Sol y la AAES

La antigua Fuente del Sol de El Viso del Alcor luce limpia y esplendorosa desde hace unos días. En concreto, quedó inaugurada oficialmente con su nuevo aspecto el pasado día 24, tras los trabajos de recuperación que se han llevado a cabo gracias a la colaboración entre la Asociación Cultural Fuente del Sol, el Consistorio visueño y las labores previas que había llevado a cabo la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas (AAES). En ellos, junto a sus compañeros, estuvo vinculado el recordado José Millán Naranjo, Pepón, en cuyo recuerdo y homenaje el surtidor de agua luce en su frontal ahora una placa conmemorativa por su implicación en las labores de estudio y recuperación de la misma. El acto inaugural contó con la participación de los familiares y compañeros del malogrado espeleólogo mairenero.

Los trabajos de remozado de la Fuente del Sol nos remontan a febrero de 2017, cuando la AAES firma un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de El Viso del Alcor para proceder a la exploración y puesta en valor de todas las galerías subterráneas que existen en el subsuelo de la localidad, también con el encargo de despejar algunas incógnitas sobre la importancia histórica de ese manantial para la vida y quehaceres de la ciudadanía visueña a lo largo del tiempo.

Las tareas realizadas incluyeron sucesivas incursiones en las galerías de la infraestructura hídrica, incluyendo su limpieza en colaboración con poceros de la zona, el destaponado de algunos tramos obstruidos y la consiguiente apertura de 20 metros de gruta extrayendo de su interior importantes cantidades de piedras y barro. Asimismo, se consiguió abrir y acceder por un estrecho paso a un nuevo tramo de galería. Todo ello abrió paso a una ampliación del estudio de las minigrutas y túneles de la mina, que quedaron desde entonces documentadas.

Así, la Fuente del Sol que ahora aparece remodelada, luce con nuevo frontal, cancela de protección y reluciente fachada. Está  compuesta por un pilar- abrevadero  de ladrillo de unos 12 metros de largo, que recoge las aguas de un solo caño, que está alimentado por una galería situada bajo una gran higuera en un corte de terreno. Su galería se encontraba  casi totalmente taponada, aunque por un pequeño hueco podía apreciarse la bóveda de ladrillo que cubre la conducción y una parte de las paredes laterales de ladrillo revestido.

Una fuente ancestral vinculada al agro

La Fuente del Sol se halla situada en la ladera nordeste del paraje conocido como la Tablada Baja –donde actualmente está situado el recinto ferial-. siendo un surtidor de agua de carácter rural, que por su situación en una zona de paso en la caída hacia la Vega ha sido utilizada fundamentalmente para actividades ganaderas. El nombre de Fuente del Sol viene dado por su orientación enfocada en dirección al sol naciente. En suma, se trata de la que probablemente sea la fuente más más primitiva de El Viso del Alcor, a la que se le supone presencia ya en el poblado tartésico e ibérico que se situó en tiempos ancestrales en este emplazamiento como punto de abastecimiento.

El espacio aledaño es singular y rico en restos arqueológicos. Existe constancia para la Asociación Fuente del Sol de testimonios verbales que apuntan a que las galerías que alimentaban la fuente discurren bajo el actual recinto ferial de La Tablada, donde existieron lumbreras que han sido completamente taponadas. Además, existe constancia de la existencia de una entrada a las galerías situada en la ladera norte de la Tablada, a unos 150 metros de la entrada principal, pero que actualmente se encuentra taponada.

Hoy, gracias a estas intervenciones, la Fuente del Sol se encuentra en un estado ideal, mostrando en su fachada la losa que testimonia su agradecimiento a la AAES en general y al recordado Josemari Millán Naranjo en particular, quien si pudiera ver el resultado obtenido, sin duda exclamaría sonriendo la célebre frase de aprobación de «Misión cumplida».

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