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Éxito rotundo del XXVIII Encuentro de Jóvenes Cruceros en Mairena del Alcor

Por José Manuel Navarro Domínguez

“Los jóvenes no son el futuro, son el ahora de Dios”

Haciendo bueno el mensaje lanzado en la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) de 2019 por el papa Francisco (que por algo escogió el nombre), los jóvenes de la Hermandad de la Vera Cruz de Mairena han demostrado que son un presente vivo en la Iglesia, una realidad activa y comprometida que ha sabido responder al reto de convertir nuestra localidad en el centro neurálgico del mundo cofrade vinculado a la Vera Cruz, con la celebración del XXVIII Encuentro Nacional de Jóvenes Cruceros.

Durante el pasado fin de semana, 24 y 25 de octubre, Mairena ha vibrado con los más de trecientos jóvenes cruceros llegados de toda España. Desde Gijón en el norte a La Orotava (Tenerife) en el sur, más de una treintena de hermandades cruceras participaron en el encuentro demostrado la rica variedad del movimiento, extendido por todo el globo, como demuestra la exposición de medallas de hermandades y cofradías de Vera Cruz y de la Santa Cruz de los cinco continentes que pudo admirarse en la sala de exposiciones de la Villa del Conocimiento. Para algunos de estos jóvenes esta suponía la primera asistencia a un encuentro de jóvenes y señalaban que habían venido porque el nombre de Mairena es conocido en el mundo crucero como sinónimo de eficiencia, y sabían que vendrían a un gran encuentro. Y no vuelven defraudados; muy al contrario, confesaban que el evento había superado todas sus expectativas.

Los jóvenes foráneos fueron recibidos en la casa hermandad e invitados a conocer los lugares más emblemáticos del municipio, como el castillo de Luna, la plaza de las Flores, el templo parroquial, la ermita de San Sebastián y la propia casa hermandad, guiada por jóvenes de la hermandad anfitriona. El Teatro Calixto Sánchez, acogió la mesa redonda “Una misma Cruz, distintas miradas”, en la que las hermandades de Mairena, La Orotava, Gijón y Paterna del Campo expusieron sus actividades más peculiares, poniendo en evidencia la rica variedad de manifestaciones del mundo cofrade crucero y la habilidad del equipo de presentadores para implicar a los participantes. La jornada del sábado se cerró con la veneración del Santo Lignum Crucis en cálido recogimiento ante el altar de Santa María de la Asunción. Aunque se comenta que algunos prolongaron la noche entre limones.

El domingo, tras un nutritivo desayuno servido por los hermanos en la Villa del Conocimiento, se presentó el video Vera Cruz, los 365 días, realizado por los jóvenes maireneros para presentar las actividades de la hermandad y explicar el sentimiento fraternal que impulsa a los hermanos. El momento cumbre del encuentro se alcanzó la mañana del domingo, con la santa misa de confraternidad, oficiada por el párroco Ramón Carmona, ante el altar, montado por el equipo de priostía, presidido por la imagen del Cristo de la Vera Cruz, y el Vía Lucis en honor a María Santísima de la Ancilla, por las calles de la localidad.

Las representaciones de los grupos jóvenes de las hermanades participantes acompañaron con sus insignias y varas, rezando los misterios gozosos de las catorce estaciones por las calles del casco antiguo de Mairena, adornadas con banderines de la hermandad y pancartas de la juventud veracrucista. Cerraban el cortejo la insignia del Lignum Crucis, singular e identitario elemento devocional de las hermandades cruceras, y el paso de María Santísima de la Ancilla acompañada por el patrón de la juventud cofrade, San Juan Evangelista. Esta imagen, recientemente restaurada por el imaginero local y hermano de Vera Cruz Ventura Gómez, portaba el mantolín bordado con original diseño asimétrico y la nueva aureola con el águila distintiva, entregados por el Grupo Joven de la Hermandad. Procesionaron sobre la nueva mesa del paso de palio, estrenada hace algunos años, que se está reformando por fases. La combinación de los faroles arbóreos dorados del paso de Cristo y los nuevos faroles cerrados plateados del paso de palio, ofrecieron un contraste de gran riqueza cromática, resaltado por el adorno floral de rosas claras, en consonancia con la celebración gloriosa dedicada a la “Rosa Mística” que cantan las letanías. La jornada se cerró con la comida de convivencia celebrada en el salón Virgen de la Ancilla. Siguiendo espíritu franciscano, la caridad ocupó un lugar destacado con el donativo de 20 euros de cada hermandad participante a ANDEX, la asociación que trabaja en la lucha contra el cáncer infantil. Se puso fin al encuentro con la entrega de recuerdos y el paso del testigo al grupo joven de la hermandad de la Vera Cruz de Tocina.

El nivel de relevancia del encuentro podemos medirlo en las cifras de récord registradas, tanto en el número de inscripciones (más de medio millar) como en la máxima distancia de alcance de la convocatoria (Canarias); el seguimiento del evento en redes sociales, alimentadas por los propios asistentes que subían imágenes, vídeos y comentarios de las diferentes actividades en directo, o la atención prestada por los medios de comunicación tradicionales, con un Canal Sur que retransmitió la misa del encuentro en directo y un Canal 12 que, además, cubrió la procesión del Vía Lucis, el acto litúrgico señero del encuentro.

Para conocer la opinión de los asistentes, resulta interesante mezclarse entre los grupos y dejar pasear la oreja oyendo sus comentarios. Algunos destacaban la eficiencia de los jóvenes maireneros en las distintas tareas; otros señalaban, sorprendidos “que tienen gente pa tó” comentando el gran número de jóvenes hermanos implicados en la atención a los grupos, el acompañamiento durante su estancia, la visita guiada, el desayuno, la mesa redonda, la organización de los actos litúrgicos, el Vía Lucis …. Y otros resaltaban asombrados, las instalaciones, con una casa hermandad amplia y acogedora, y la sorpresa final: el salón Virgen de la Ancilla en el que se celebró el almuerzo de convivencia. Los jóvenes de la hermandad de Tocina tomaban buena nota de cuanto veían, conscientes de la responsabilidad de ser los encargados de organizar el próximo encuentro.

Los jóvenes veracrucistas de la calle Coracha tomaron su cruz y la han alzado bien alto, a las nubes… para que pueda verse desde todos los rincones del globo a los que la predicación franciscana llevó la veneración a la Santa Vera Cruz y en los que arraigó la fe crucera. Ahora les toca a otros cumplir la segunda parte del lema que campea en el brazo izquierdo de las cruces de guía.

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