Crónica de una noche de Carnaval (1º parte)

Después de tanto tiempo, llegó el día más esperado de todos los amantes de febrero. Llegó el día en que las agrupaciones subirían al escenario de nuestro teatro. Llegó el día, en que nuestro teatro se llenaría de emociones provocadas por esos locos carnavaleros. Llegó el día en que el patio de butacas se levantara con aplausos entusiasmados hacia sus familiares, amigos o vecinos. Llegó ese día y llegó la noche.

I DÍA DE CARNAVAL

Era jueves 19 de febrero, la primera noche de Carnaval en el teatro de Mairena del Alcor. Había prisa por llegar al teatro. Ya en la calle se veía a los componentes de las agrupaciones corre que te corre llevando el decorado a la Villa del Conocimiento y las Artes. Los familiares ya estaban engalanados en la cola, a la espera de que abrieran la puerta. Un rumor alegre invadía el patio de la antigua Casa de la Cultura.

Es mi tercer año de carnaval viviéndolo desde dentro, siempre de una forma más especial porque no es sólo trabajo. En esos momentos, cuando tienes el privilegio de sumergirte en un mundo que apenas es conocido para ti, pero donde te acogen cada año con un abrazo, entrar al patio de la Casa de la Cultura y ver toda la gente que se concentra… En ese mismo momento, te invaden una confluencia de sentimientos que se intensifica sólo con la visión del patio de butacas lleno.

La vista aérea desde la zona de prensa no tiene precio. Al mismo tiempo que ves cómo los maireneros llenan el teatro, escuchas a las agrupaciones hacer el calentamiento de voces, escuchas y sientes sus nervios, sus expectativas y sus ganas de disfrutar en el escenario. Su escenario, aquel con el que han soñado después de haber recorrido todos esos concursos de la provincia y más allá.

Pero, silencio, empieza el espectáculo. Los presentadores hacen su aparición. El visueño Carlos Carrión y el sevillano Roberto Bernal suben al escenario para informar al público qué van a ver esa noche, a quiénes y de dónde vienen. Protagonizaron momentos muy cómicos y muy diferentes al espectáculo protagonizado el año pasado por Juan Luis Sánchez y Julio Ortiz. Pero estoy segura de que más de uno se quedó con el twitter de Roberto Bernal, uno de los grandes descubrimientos de este certamen.

Estos periodistas, amantes del carnaval intentaron darlo todo, porque esta fiesta es algo que se lleva en la sangre, como bien resaltó Carlos Carrión con una anécdota de su infancia: “Por aquel año 1987, no paraba de llorar. Mi madre me puso la tele y sólo entonces, me callé. Estaban los Guanaminos de Cádiz. Mi madre me grabó la actuación en una cinta y cada vez que lloraba me la ponía. Desde entonces, me gusta el carnaval”.

  • AGRUPACIONES

Tras esta anécdota, llegó la primera actuación de la noche. Llegando desde Brenes, la chirigota invitada Aquellos Durums Antiguos, animó al público con sus pasodobles y cuplés. El tipo de la agrupación era de turcos que trabajan en un restaurante de kebab. Con sus letras hicieron una crítica del recibimiento de la sociedad española hacia los inmigrantes. “Piensa en tu hijo cuando se vaya a Alemania, en cómo los recibirán”.

Después de esta chirigota, llegó la Comparsa Mandrágora, una agrupación de tres años de vida que está evolucionando a pasos agigantados. Con las letras de Jesús Galocha y la dirección de Macarena Copete, Mandrágora cantó a su tierra, al carnaval mairenero y a los derechos de la mujer. Ya tenían al público entusiasmado y a sus familiares afónicos de gritar cuando sorprendieron con una nueva letra piropeando a la feria de Mairena y a sus flamencas.

Y tras estas voces “rompe-corazones” allá donde van, llegó una chirigota de noveles. Estrenándose en un escenario, estaba Esperando lo mío. Con la ayuda de Alberto Domínguez, Jesús Navarro y Julio Rodríguez, la cantera de carnavaleros lo dio todo en el escenario. Después de seis meses de ensayo, la chirigota de los niños como se hacen llamar, daban gracias a los autores de las letras dedicadas, en exclusiva, a Mairena y sus acontecimientos. Con ellos podemos decir, que el pasado jueves se inauguró el segundo McDonald de Mairena del Alcor, que contó con Jorge Rodríguez, concejal de festejos como representante del Ayuntamiento.

Para terminar esta primera noche de carnaval, llegó La Soñada. Una comparsa con letras de Guillermo Caballero. Una comparsa que a pesar de haber recorrido todos y cada uno de los concursos de la provincia, seguían manteniendo el mismo porte, la misma elegancia y la misma potencia de voz que en el primer día. De esta comparsa no sólo hay que resaltar su tipo y su forillo, sino las letras que piropean la ciudad que nos acoge. A Sevilla, la soñada por tantos poetas, aquella a la que dedican todo su repertorio, salvo un pasodoble que hicieron exclusivamente para su pueblo, Mairena. Le cantaron a nuestro carnaval, para que perdure y vaya a más; le cantaron a aquellos que no confiaban en esos “niñatos” nuevos. Y mira a esos “niñatos” que con sus voces han puesto al público en pie, dando por finalizado el primer día de Certamen.

El segundo día de Certamen te lo contamos aquí.

Fotos: Tatiana Acosta

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