Carlos Guillén se gana al público de Mairena en su presentación oficial

Con la puesta de largo en su pueblo del joven cantaor Carlos Guillén, muy bien arropado al compás con la guitarra del tocaor sevillano David Caro y los jaleos y compás de los también hispalenses Petete y Fernando El Chimenea, el flamenco regresó a los escenarios de Mairena del Alcor al inicio de la noche del pasado jueves 9, después del paréntesis ocasionado por la pantemia del coronavirus. Una cita patrocinada por la Delegación Municipal del Cultura del Ayuntamiento.

Y la velada, con el privilegidado enclave del parque del olivar del castillo como escenario, no pudo dejar mejor regusto al público paisano, ante el que el joven cantaor ha realizado algunos pinitos, pero nunca hasta ahora había tenido la oportunidad de hacer su puesta de largo oficial, un deseo colectivo ya satisfecho, a tenor del lleno en la entrada registrado, con el público provisto de la correspondiente mascarilla, como marcan los tiempos.

Quedó claro que Carlos Guillén no defraudó. Para comenzar, porque la suya era una ocasión esperada y deseada, como lo atestiguó el lleno del recinto, pero además por la variedad del público concentrado. Mucho calor para un artista humilde, que trabaja paso a paso y día a día, más centrado en encontrar su propio camino que en medirse con los demás. Y que de hecho se mantiene al margen de los concursos buscando su propia línea y camino, en un periplo que recorre con una humildad indiscutible, que no ha sido óbice para una sucesión de bolos incluso en el extranjero.

La suya es una voz laína, aguda, vibrante, muy adecuada para la entonación de todo tipo de arabescos, floreos y ornamentaciones vocales, según se define el término en los diccionarios flamencos que tanto saber acumulan al respecto. Pero como así quedó demostrado ‘in situ’. Ese es un don que a Carlos le confiere versatilidad, pero que no es el único que posee, ya que se suma a un muy personal modo de entonación, una variable que se agradece por el hecho diferencial, y que él enseñorea sin abandono del purismo al que tampoco es ajeno. A la postre, un aire de innovación y modernidad que son hoy factores nada desdeñables, sumados a su conocimiento de los clásicos. Pues en definitiva, es a la par cuestión de acoplar este vestusto arte a los tiempos nuevos para darle continuidad.

Humilde pero artista sin paliativos, al joven se le vio a gusto sobre el entarimado que coronaba el escarpe, con la vega al fondo, y sin renuncia incluso al guiño de confidencia al público, como al proclamar que “no es lo mismo cantar aquí que en la ducha”, un aserto que arrancó las carcajadas del público. Sin duda, a Carlos le queda por aprender, pero visto lo visto y calibrado su talante, no cabe duda de que el futuro le guarda un sitio en el difícil mundo del cante.

De hecho, el público se mostró tan colmado con su actuación que lo obligó a un bis en el que ejecutó una serie de fandangos. Antes había comenzado por soleares, siguiéndole tientos tangos, cantiñas o bulerías. Un vaivén en el que con los palos más festeros brilló su cuadro acompañante, incluyendo no sólo los sones con momentos de genialidad de David Caro, sino el complemento ineludible del compás de unos palmeros igualmente coronados por el don de la impronta personal.

Queda claro, sin duda, que en la elección del acompañamiento radica también buena parte de la clave del camino del éxito. Pura lógica, sea por coincidencia como por ejecución, o por ambas cosas a la par. Por eso, desde El Periódico de Mairena deseamos y apostamos por que sigan los éxitos de Carlos Guillén, pues el suyo es un nombre más, a pesar de ciertas distancias, para el flamenco mairenero.

Y Viernes Jondos con Jesús Méndez
Un día después, el viernes 10 a la misma hora y mismo escenario, la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena recuperó sus Viernes Jondos, poniendo sobre las tablas la actución suspendida a finales de marzo por la Covid19. El sobrino de la Paquera de Jerez, Jesús Méndez, tampoco defraudó al gran público concentrado, junto a la guitarra maestra de ese jerezano asentado en Mairena y heredero de una estirpe flamenca de la capital del vino, particularmente en el ámbito del toque, como Diego del Morao.

Abierto aún el plazo para el concurso Antonio Mairena
Si hace unos días este mismo medio informaba de que se mantiene el festival Antonio Mairena con un plantel de actuantes netamente mairenero, lo mismo ocurre con el Concurso Antonio Mairena, cuya final tendrá lugar un día antes, es decir, el viernes 4 de septiembre. El plazo para el envío de grabaciones está abierto hasta el día 26 de julio, ya que toda la preselección se está llevando a cabo de manera telemática, enviando las grabaciones a la organización. En la página en internet de la Casa de Arte Flamenco Antonio Mairena se halla collgada toda la información del certamen: https://antoniomairena.es/bases-concurso/

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