La restauración del Molino de la Latera deja al descubierto estructuras paralela al lavadero

Las obras que se están efectuando en el Molino de la Latera desde el pasado verano, tienen como objetivo la recuperación y puesta en valor de esta estructura hidráulica. El delegado municipal de Urbanismo e Infraestructura, Pepe Navarro, acompañado de la arqueóloga municipal, Ana Gómez, han comparecido para anunciar el hallazgo de una serie de estructuras relacionadas con el patrimonio hidráulico, en el transcurso de las obras de recuperación del molino de La Latera, unas obras financiadas con fondos procedentes del 1,5% Cultural.

En ese sentido, Pepe Navarro apunta que “esta situación sobrevenida nos ha obligado a paralizar las obras que comenzaron en verano, estudiar las estructuras para obtener más información de las mismas y trabajar en la adaptación del proyecto para ponerlas en valor, de la mano de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y el Ministerio de Cultura”.

Sobre los hallazgos aparecidos durante el control arqueológico de los movimientos de tierra, Ana Gómez destaca “en un estado muy primigenio de la investigación, hemos descubierto una estructura paralela al lavadero que se podría identificar con un albercón, cuyas dimensiones aproximadas son de 45 metros de longitud y 3 metros de ancho. Por tanto, los lavaderos se construyeron sobre esta estructura que seguimos investigando para conocer sus dimensiones reales, cronología y función”.

En el mismo entorno ha parecido un pozo ciego y “una especie de pavimento aún por determinar si se trata de solería u otra atarjea asociada al molino. Se halla bajo la atarjea construida en la época en que Francisco del Campo y Amat acometió la reforma del molino. Como primera hipótesis, barajamos la idea de que el molino actual se construyó sobre otro anterior” señala la arqueóloga.

Cerca del aparcamiento habilitado sobre suelo de albero entre las calles Velarde y Dolores Simó, aparecen restos de solería “que podría tratarse de un límite exterior del albercón, ofreciendo otro dato sobre lo que podría haber ahí, o corresponderse con una atarjea que conducía el agua desde la mina excavada en Alconchel, incluso otra estructura totalmente diferente”.

Pepe Navarro ha explicado el reformado del proyecto. Supone algunos cambios como en la zona del lavadero, “se proyectó un acerado sobre en la zona donde ha aparecido el albercón, por lo que ahora se propone que el itinerario discurra dentro de los lavaderos, de manera que se puedan contemplar desde el interior. También se modifica el ataluzado en la parte baja de la atarjea, y el área más próxima a la calle Velarde con el objetivo de mejorar el acceso a la zona arqueológica”.

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