La rebaja de precios en la compra por bajada del IVA alienta el debate en los sectores excluidos

Aunque toda rebaja de precios, por la vía que sea, se agradece por sus benéficos efectos en los bolsillos de los consumidores, los sectores excluidos plantean sus razones para ser incluidos también

Con el año nuevo, como suele ser habitual, llegan los reajustes de precios y las estrecheces de la cuesta de enero, que parecieran asociarse con los propósitos de pérdida de peso por excesos de consumo en las fiestas navideñas. A este cometido de aliviar los sufridos bolsillos ciudadanos se suma también la reciente medida del gobierno de suspensión de la ayuda general de veinte céntimos a los precios de los combustibles para convertirla en selectiva y profesional, o la bajada del IVA al 4% para una gama de productos básicos de la cesta de la compra, exceptuando las carnes y pescados.

Y aunque en principio cualquier bajada es de agradecer por su repercusión en nuestros bolsillos, al haberse excluido algunos sectores, no faltan quejas por parte de sus afectados. Por ello, haciendo un análisis de las razones que les asisten, desde EL Periódico de Mairena les hemos puesto escucha para un mejor entendimiento de todo el trasfondo de este asunto que nos afecta a todos los consumidores.

Análisis pormenorizado de todas las medidas del gobierno desde ASESCAN

Empezando por ASESCON (Asociación Española de Consumidores), manifiestan sus dudas con respecto a la efectividad de algunas de las medidas. En principio, se refieren a la reducción del Impuesto del Valor Añadido (IVA), sosteniendo que “la legislación vigente y el libre mercado hacen imposible un control tal y como se ha trasladado por el Gobierno de Pedro Sánchez”. Aclaran de paso que tras la bajada del IVA desde el 1 de enero en determinados alimentos, el Gobierno no ha señalado cómo verificará el control de precios para que este beneficio económico, en efecto, llegue al consumidor. Lo afirman apelando al texto del real decreto ley publicado en el BOE para dicha reducción, donde se especifica que ésta no debe beneficiar al margen de beneficios empresariales, con su consiguiente repercusión en el aumento de los precios. Es ahi donde manifiestan sus dudas por el temor ante la complicación del mecanismo de control, y las dudas que por ello la medida quede reducida a “un mero anuncio de marketing político”, explican en nota informativa. Acto seguido, la Asociación Española de Consumidores solicita aclaración al detalle sobre el modo de realización de dichos controles, sanciones ante posibles vulneraciones, o si éstas van a ser simbólicas o efectivas. Más aún, solicitan la apertura de un canal de posibles denuncias en colaboración con las Asociaciones de Consumidores.

Aún más en relación con la bajada del IVA, la Asociación la califica de insuficiente tras haber podido constatar durante los primeros días laborables del año en los propios mercados y con comparativas entre productos en diferentes puntos y lugares, que salvo casos puntuales, los productos han visto sus precios rebajados, algunos por encima de la cuantía del IVA, aunque resta por comprobar si esta rebaja es puntual o definitiva, de ahí que concluyen que seguirán realizando seguimientos, también en el pequeño comercio.

En el mismo sentido, echan “en falta la rebaja del IVA para el pescado y la carne, dos de los productos más caros para los consumidores y que más han sufrido las subidas en los mercados”. Ello, en paralelo que solicitan que esa rebaja al IVA se haga extensiva a carnes y pescados, entendiendo que se trata de dos de los productos más caros para los consumidores y que más han sufrido las subidas de precios.

Carburantes también

Con independencia, y en relación con la supresión de la ayuda a los carburantes indican que la limitación realizada por el Gobierno perjudica gravemente la economía de las familias, habida cuenta de los altos precios que aún se mantienen”, explica Miguel A. Ruiz, Presidente de ASESCON, quien añade que “la situación económica actual no invitaba a eliminar esa bonificación porque prácticamente todos los ciudadanos son vulnerables y, además, esto implicará probablemente una subida del IPC” con su impacto en las economías domésticas que pagan una hipoteca”.

 

 

Hipotecas y alquileres

Por otra parte, ASESCON manifiesta en relación con la congelación de los alquileres al 2% su desacuerdo, debido a que buena parte de los propietarios son ciudadanos que se ven igualmente perjudicados por las subidas constantes de precios, viviendo muchos de ellos del cobro de una renta de alquiler, entendiendo que no estamos ante un mercado que afecte a fondos buitres como se ha dicho, sino que también vincula a muchos ciudadanos que tienen sus ahorros a modo de inversión inmobiliaria, y ahora ven paralizados esos ingresos. Aseveran, así, no ser ese el mejor camino sino que por el contrario lo sería el de arbitrar ayudas directas para las familias en riesgo en este aspecto. Unas ayudas que en su opinión serían más efectivas aplicando bonificaciones fiscales en lugar de limitar los precios. Tal es así que recelan del modo en que están planteadas las medidas actualmente, pues no sólo perjudican a fondos de inversión sino a los pequeños ahorradores.

Por último, la Asociación Española de Consumidores solicita unas ayudas de mayor calado y de carácter fiscal para los ciudadanos de mayor nivel de vulnerabilidad, y que éstas sean más generosas que los raquíticos 200 euros promovidos desde el gobierno.

Fedepesca pone el acento en el IVA del pescado

No pocos comentarios ha suscitado la exclusión del pescado de la rebaja del IVA operada en la cesta de la compra. Entre ellas, y dado su carácter asociativo sectorial y su incumbencia directa, desde la asociación nacional FEDEPESCA, muestran su decepción y frustración ante la oportunidad perdida para potenciar el consumo de productos pesqueros, imprescindibles en una dieta saludable. La patronal de las pescaderías españolas, pionera en solicitar la rebaja del tipo impositivo del Iva para los productos pesqueros en España, ha mostrado su enorme contrariedad tras haber sido excluidos estos productos de la bajada del tipo impositivo del IVA al 4%.

Enfatizan en que se decepciona a las 23.000 personas que trabajan en el comercio especializado del ramo. Más aún, según argumentan, viéndose excluidos tras quince años de lucha argumentativa en favor del pescado y derivados como aliados en el combate contra enfermedades relacionadas con la mala alimentación. Y al respecto apelan a las comparativas con el tipo impositivo del Iva en otros países europeos, si bien al margen de ello ya esperaban que en el actual contexto de estrechez económica se apoyara el consumo de unos productos indispensables para la salud, recomendados por el propio Ministerio de Consumo en una periodicidad semanal de al menos tres veces. Alertando de que la caída de su consumo en un 25% en los hogares españoles desde 2008, por lo que entienden que por lógica lo correcto hubiera sido lanzar un mensaje de claro apoyo al fomento de una dieta adecuada.

ANICE y la exclusión de la carne de la bajada del IVA

En cuanto al sector cárnico, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) apoya la bajada del IVA que ha aprobado el Gobierno para determinados alimentos básicos, pero lo hace al tiempo que exige que no se excluya a la carne de la misma. Destacando en su favor que la carne es un concentrado de nutrientes entre los que destacan las proteínas con aminoácidos esenciales, vitaminas como las del complejo B y minerales como el hierro y el zinc, que son fundamentales en todas las etapas de la vida; y muy especialmente durante el crecimiento de los niños y en la tercera edad. De ahí que sostienen que la bajada del IVA en la carne contribuiría a hacer más accesible este alimento a la población con menores rentas y proporcionaría una dieta más completa y variada, acorde con la dieta mediterránea, donde carne y derivados cárnicos son ingredientes de muchas recetas tradicionales, en combinación con verduras y hortalizas. Aún más, recuerdan que la anemia ferropénica es la principal carencia nutricional de las poblaciones modernas, y que ésta se combate eficazmente con el aporte de hierro “hemo”, que es el más fácilmente asimilable por nuestro organismo, que es aportado en la dieta por la carne.

Completan sus motivaciones aseverando que el sector cárnico es el cuarto sector industrial de nuestro país, que contribuye significativamente a generar empleo y actividad económica en las zonas rurales, combatiendo así el efecto de la España Vaciada, como también manteniendo ecosistemas como las dehesas, pastos o prados, y ayudando a combatir los riesgos de incendio debido al aprovechamiento sostenible que las ganaderías hacen de los pastos. ANICE, pues, abunda en la defensa de sus productos reforzando sus argumentos al indicar que el sector cárnico es además altamente exportador, y que aporta a la balanza comercial positiva española más de 9.000 millones de euros en 2021.

Por lo que, en conclusión, sus representantes piden al gobierno que incluya la carne en el conjunto de alimentos de la cesta de la compra que han visto reducida su carga desde el anterior 10% al 4%, como ocurrió con las verduras, leche o pescados, entre otros.

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