El Ministerio de Defensa cede a Alcalá de Guadaíra dos parcelas de la zona arqueológica de Gandul
Unos espacios que albergan valores como yacimientos arqueológico en lo que tradicionalmente ha sido un campo de tiro y espacio de prueba de carros de combate, una zona militar vallada que con el acuerdo está ahora más cerca de su puesta en valor, para la que el Consistorio anuncia que posibilitará próximamente visitas
El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra acaba de dar un paso importante para la puesta en valor de la zona arqueológica “Gandul-Las Canteras”, al suscribir un convenio de colaboración para la cesión temporal de dos parcelas de rico valor arqueológico, situadas en los terrenos del Ministerio de Defensa, que en su día estuvieron vinculados al acuartelamiento de Las Canteras. El documento ha sido suscrito por la alcaldesa de la ciudad, Ana Isabel Jiménez, y el jefe del Acuartelamiento Torreblanca, Coronel Javier Jiménez Silvestre. Ambos estuvieron acompañados por el Delegado de Patrimonio y Turismo, Christopher Rivas,
El objetivo del acuerdo es propiciar que los espacios arqueológicos recogidos en el mismo, que son emblemáticos, puedan ser visitados próximamente de manera planificada, regular y guiada. En ellos se ubican tanto el Mausoleo Circular como el Tholos de las Canteras, la Tumba del Pedrejón o la Cueva del Vaquero, entre otros. Desde el Consistorio alcalareño informan que con este objetivo se ha venido trabajando en fechas previas desde la Delegación de Patrimonio y Turismo, para finalmente culminar con este acuerdo, sobre el que la alcaldesa ha destacado “el cambio que supondrá para la conservación y mantenimiento de la zona arqueológica, que el Ayuntamiento pueda actuar a partir de ahora sobre estos terrenos para la protección del patrimonio en este punto del territorio alcalareño, un área conocida por la antigüedad a la que se remontan sus restos arqueológicos, desde el calcolítico a la época romana”.
Por su parte, Rivas, que ha estado anteriormente realizando inspecciones técnicas sobre el terreno junto a profesionales de ambas administraciones para concretar las delimitaciones de los terrenos y las necesidades del proyecto para su puesta en valor, ha avanzado algunos de los detalles del acuerdo. Una cesión por cuatro años, aunque con posibilidad de solicitar nuevas autorizaciones posteriores, abarcando las dos parcelas previamente acordadas.
Según Christopher Rivas, los espacios de esta extensa área para abrir a las visitas guiadas se diferenciarán en dos zonas: por una parte la que comprende el Mausoleo Romano, la Cueva del Vaquero, el Tholos de las Canteras y la Tumba del Pedrejón, y por otro, la correspondiente a la Villa de las Canteras. Esto hará posible abrir al público algunos de los elementos patrimoniales más interesantes de esta zona arqueológica. Algo que será posible una vez se concluya la tramitación de la cesión de uso, y tras un primer periodo para su puesta a punto. Esto es, habilitar los accesos, hacer el vallado perimetral y labores de limpieza y preparación de los espacios.
Con respecto a los mismos, cabe señalar que como zona arqueológica ha sido objeto de visitas guiadas esporádicas dentro de algunos programas municipales, como ‘Paseando por Alcalá’, pero aunque no sea de titularidad municipal se trabaja para su puesta en valor y conocimiento ciudadano dada su importante envergadura, en lo que supone un paso adelante en el conocimiento y la difusión de este importante enclave patrimonial, manifiestan desde el Ayuntamiento de la ciudad.

La Plataforma en Defensa de Los Alcores aplaude el acuerdo
Por su parte, los colectivos ecologistas y patrimonialistas han manifestado su satisfacción tras conocer la noticia. Aglutinados en torno a la Plataforma en Defensa de Los Alcores, valoran la cesión de forma muy positiva. Sostienen que la recuperación de estos terrenos tan singulares y ricos desde el punto de vista arqueológico supone un avance histórico, largamente esperado y absolutamente necesario para la ciudadanía. Por ello se felicitan a la espera de detalles más concretos del acuerdo para poder realizar una valoración completa, y asegurar que el proceso culmine con la protección integral y efectiva del enclave.
En cuanto a los valores que encierra el antiguo campamento militar los califican de primer orden arqueológico. Así, manifiestan que en su subsuelo se localizan cinco villas romanas, enterramientos de época romana, enterramientos tartésicos orientalizantes (como los túmulos de Bencarrón) y sepulturas calcolíticas, entre ellas la Cueva de los Vaqueros y los Tholos de Las Canteras. Unos valores extraordinarios e históricos, a los que se añade el notable patrimonio natural, con presencia de eucaliptos, naranjos, higueras, moreras, chumberas, retamas, palmitos y lentiscos, así como una destacada riqueza florística en la que sobresalen cuatro especies de orquídeas del género Ophrys y dos del género Orchis, entre ellas la rara variedad Orchis collina flavescens, de muy escasa presencia en Andalucía.
Esta diversidad vegetal favorece, además, la presencia de aves poco habituales en otros puntos del término municipal, como el pico picapinos y el pito real, indican desde la plataforma comarcal ecologista. Aunque al margen, y desde el punto de vista geológico, el enclave alberga también un sobresaliente sistema kárstico, con la mayor dolina de Los Alcores y un pequeño pero notable torcal. Todo ello incrementa el valor científico, educativo y paisajístico de los espacios cedidos y su entorno.
De este modo, para la Plataforma la zona en su conjunto representa un extraordinario espacio de disfrute público que, junto a la Vía Verde, La Mesa, El Toruño y Gandul conformaría una pieza estratégica del futuro Parque Cultural de Los Alcores. El proyecto que consideran clave para poner en valor, desde criterios de sostenibilidad, el inmenso legado patrimonial, histórico y natural de la comarca, generando nuevas oportunidades culturales, educativas y turísticas.
Medidas que consideran imprescindibles
Por todo ello los grupos conservacionistas acogidos a la Plataforma por el Parque Cultural entienden que la cesión debe ir acompañada de una serie de actuaciones imprescindibles para garantizar la conservación real y efectiva del enclave. Entre ellas destacan la necesaria culminación del expediente BIC que abrió la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en 1991, tendente a la declaración de la Zona Arqueológica de Gandul como Bien de Interés Cultural (BIC). Además, apelan a un estudio arqueológico exhaustivo de toda la zona, la elaboración de una nueva carta arqueológica integral, un plan especial de protección global, que se garantice su uso público y no especulativo, la apertura controlada del espacio al estudio, la divulgación y la visita ciudadana, garantizando que no primen intereses especulativos ni usos privativos.
Por último, recuerdan que el extraordinario patrimonio arqueológico del entorno de Gandul no ha sido estudiado con la profundidad que merece y que, desde los puntos de vista antropológico, social, económico, estético e informativo, persiste una preocupante falta de investigación y una casi nula puesta en valor de este legado. Por ello, aunque celebran el paso dado, aseguran que permanecerán vigilantes para que no se quede en un mero cambio de titularidad sin consecuencias reales.

