La izquierda contra España

Ni yo ni muchos entendemos este afán de la izquierda por intentar implosionar España. Esta espontánea manía de ir por todo aquello que suponga España, e ir a por todo lo que la enaltezca, que se identifique con Ella.

Antonio-Palomar2No se entiende que estos herederos de aquellos que tanto contribuyeron a ponerla donde debía, se empeñen en romper la manta que les da cobijo, y que sus mayores les procuraron, para evitar miradas cómplices, y extremadamente peligrosas, hacia atrás en nuestra historia.

Esta moda requiere pronta respuesta si no nos queremos quedar mudos ante la amenaza diaria que se nos plantea y a la que demasiados se están apuntando, sin caer en la cuenta que las modas, todas, pasan, y lo que de ellas pervive suelen ser meros nostálgicos de una nada que comienza a nadear en exceso entre los españoles de hoy.

Basta mirar al… a cualquier parte. Pues si miras al Norte ya sabemos que intentaron y hasta dónde llegaron aquellos vascos de los que extraña ver que han dejado aparcada su pretensión secesionista, centrándose, al parecer, en la tan igualmente pretensión unionista de Vasconia con Navarra.

De Cataluña, ya sabemos, unas elecciones convocadas de las que nadie reniega tajantemente de su carácter plebiscitario una vez convocadas, y ante las que tendremos que esperar al último minuto para que el Gobierno de Rajoy se decida a usar los medios, muchos, que tiene a su alcance, o hacerlo tarde y mal.

Valencia y Aragón, a sus gobiernos siempre me refiero, andan a vueltas con su identidad y su si sí o si no desmontar las fronteras autonómicas para terminar adhiriéndose al lío de Mas, Colau, Junqueras y adláteres.

Madrid se juega su futuro con una alcaldesa que no quiere independizarse de nadie, o sí. Porque parece haberle cogido manía a los madrileños y se ha encabezonado en no gobernar hasta que la familia no esté bien colocada… Pongamos que hablo de Madrid.

Extremadura, Castilla La Mancha, el “Susanato”… Ya saben, populismo que hace de bastón de la izquierda, e izquierda que se gusta reclamando políticas a las que se les adelantaron los populistas y ahora quieren hacer suyas.

Políticas que acaban encañonando con extrañas argumentaciones a la unidad de España, a la soberanía de todos sus ciudadanos, a la estructura del Estado, a sus símbolos, a su himno, a la legitimidad de sus gobernantes, a sus tradiciones, a su historia, al propio parapeto que les garantiza la libertad desde la que hablan y recargan su verborrea, nuestra Constitución.

Ahora la legitimidad ha sido monopolizada por quienes todo quieren someterlo al criterio de todos en todos los casos, para después intervenirlo todo legitimados por aquel dedo generoso que le dio a España a los españoles como si no fuera suya, y ahora se sienten investidos por el mandato que se inventan, cuando cada mandato en España está más establecido por una Constitución que supone nuestra de toga de libertad frente a quienes de libertad entienden aquello que a ellos se les ocurra en cada caso y momento, inspirados en ejemplos externos que mejor ni comentar.

Y si dicen que tenemos miedo, es verdad. Lo tenemos, pero a perder lo conseguido, a ser sometidos, al amparo de una democracia teledirigida, al capricho de quienes como referentes tienen los líderes que tienen.

Va siendo hora, pues, de que alguien actúe, de poner las cosas en su sitio desde la base constitucional de todo nuestro ordenamiento jurídico, ya que nadie mueve un dedo hasta que al español la incertidumbre le asfixie. Y VOX lo ha propuesto. Pedir que Artur Mas sea morador de Soto del Real no es ninguna exageración. Se ajusta a lo que nuestra Constitución (siempre me remito a nuestra Carta Magna, ni un milímetro más allá), y nuestro Código Penal prevé para estos casos.

Permanecer impasibles, limitándose a meras advertencias cuando se tiene todo a favor, son ganas de enervar a los españoles, de contrariar familias, de llegar a hacer dudar a quien nunca lo hizo de la unidad de España.

Y de paso, yo propongo, exigir responsabilidades a toda esa izquierda, hija también de esta España, prostituida por unas ideas que ni le son propias, ni la hace reconocible a cualquiera que conozca el que ha sido el devenir de la izquierda española en los últimos 40 años.

Estamos a tiempo de situar a las personas, a los partidos y a las cosas en el sitio que les corresponde.

Antonio Palomar García

@apalomargarcía

www.enclavehispana.es

Coordinador Vox Arcos de la Frontera

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