ROSARIO JIMÉNEZ. “Hasta la música del telediario la escucho yo en flamenco”

La bailaora, muy feliz este año con su galardón en los premios ‘Maireneros del Año’ del Ayuntamiento de Mairena del Alcor, lleva décadas formando en el baile a alumnos de todas las edades, tantos, que es incapaz de saber su número
Entregada al flamenco y al baile durante toda su vida, desde su academia lleva enseñando a bailar por sevillanas a generaciones, engrandeciendo con ese arte nuestra incomparable Feria de Abril de Mairena del Alcor. Desde su antigua ubicación a la actual, y en esta nueva edición feliz y agradecida por el reciente galardón obtenido en los premios ‘Maireneros del Año’, apartado de Cultura y Educación.
Porque es eso, Cultura y Educación lo que lleva tanto tiempo impartiendo con sus clases de danza flamenca, llevando su buen hacer a una buena parte de las familias del pueblo y de fuera, abarcando ya hasta tres generaciones. Hoy a sus clases asisten, como siempre, hombres y mujeres de todas las edades; no sólo niños y niñas. Por ejemplo, durante este curso, al margen de Mairena, asisten a formarse con ella alumnos y alumnas de Arahal, Paradas, Lantejuela, Alcalá de Guadaíra o Sevilla, entre otros puntos.
Tantos años de enseñanza del baile andaluz le han dado experiencia para tenerlo claro: se empieza por las sevillanas y las rumbas, y con ese alumnado que aspira a ir un poco más allá se va caminando de manera progresiva en un recorrido por los tangos, fandangos…y así hasta las complicaciones de la soleá o la seguiriya.
Algo posible también porque Rosario Jiménez vive el flamenco en clave 24/7, como dicen ahora los snobs; y también desde la mañana a la noche. Por eso, a estas alturas puede presumir de haber situado a un buen grupo de alumnas en la cúspide de los bailes netamente andaluces, desde donde siguen expandiendo el gusto y el buen hacer en estos bailes desde sus academias de enseñanza, aunque también desde los escenarios. Asoman aquí nombres como los de Manuela Fernández, Ángela Rodríguez, Guadalupe Medina o Victoria Duende.
En este último caso, el de la sevillana Vicky Duende, a la que puso un apellido tan flamenco su padre, hay que sumarle en el currículum su actual pertenencia al cuadro de baile del granadino Rafael Amargo. Sobre los inicios de Vicky, Rosario recuerda aquellos primeros titubeos en actuaciones en el pueblo, en especial alguna memorable sobre el escenario del desaparecido Salón Tomisa.
Porque esta historia de amor entre Rosario y la danza flamenca es de tiro largo. Todo comenzó en la niñez, dado que ella procede de una familia muy flamenca, en la que por un lado veía a su madre, Mercedes, tocando el piano, como por otro daba rienda suelta a su querencia dancística acompañando a su padre en tantos saraos flamencos a los que ha asistido a lo largo de toda una vida.

Pues Diego Jiménez, su padre, tuvo en los buenos tiempos del Maestro de Los Alcores un contacto frecuente con él. Siendo precisamente durante una de esas ocasiones cuando vio a Rosario bailar, recomendándole a Diego que la llevara a formarse con su amiga Matilde Coral. Así lo hizo, siguiendo la estela y estilo de Adelita Domingo, y por ende de Pastora Imperio, unas formas que considera que no se deben perder, con tantos nombres gloriosos como ha dado.
Ese fue el punto de partida de su admiración por la escuela de baile de Sevilla, que es la línea que sigue. A partir de ahí decidió, cuando se creyó preparada para ello, crear su propia academia, que lleva ya décadas liderando sin decaer, pues a fin de cuentas como ella mismo dice: “Hasta la música del telediario la escucho yo en flamenco”.
Gran parte de ese mérito avala el reciente reconocimiento del Ayuntamiento de Mairena del Alcor, que agradece y del que se siente merecedora, pero que en todo caso le sorprendió cuando lo supo, ya que no se lo esperaba al haber sido promovido sin su conocimiento. En todo caso, un galardón muy bien acogido igualmente por tantas personas como la han felicitado, y de lo que puede dar cuenta su teléfono, que echaba fuego tras conocerse el veredicto del jurado de los premios.
Para practicar bien el baile considera que “hay que sentirlo”, aunque la técnica es imprescindible porque es la que contribuye a sacar todo el potencial del bailaor o la bailaora, dándole el toque de esplendor al movimiento de pies, brazos, colocación del cuerpo… En síntesis, sentimiento y técnica para la perfección y el encanto.

Aunque Rosario reconoce, por otra parte, que el paso del tiempo y la experiencia siempre suponen un plus en las estrategias de enseñanza y aprendizaje, que en su caso la han llevado a la perfección en la organización de sus grupos tanto al establecer la ratio adecuada al ritmo de aprendizaje de los alumnos, como a descubrir las bondades terapéuticas del baile, sobre todo en determinadas edades en las que éste se ha revelado todo un campo en el alivio de dolores y mejora de la movilidad.
Precisamente de este segmento de edad, en el mes de junio (el día 23), los maireneros y maireneras podrán apreciar el resultado de un grupo de mujeres que mostrarán su buen estado de forma física y artística haciendo bueno el dicho de que “nunca es tarde para aprender”. La actuación tendrá a las Alegrías de Cádiz como eje de actuación.

Todo gracias además a que la presencia ante el público ha sido y es constante en el desarrollo de la danza flamenca que lleva a gala Rosario Jiménez, y es que “no hay sitio donde nos llamen donde no vayamos, sea para los niños de educación especial, la residencia de los mayores o la marcha contra el cáncer, como la de este año; o donde sea”, dice la consolidada bailaora, que recientemente ha tomado impulso también ¡cómo no junto a su alumnado! en el exitoso mundo de las zambombas navideñas.

