¡¡Viva Andalucía Libre!!

Por Vicente de los Ríos

¡¡Viva Andalucía Libre!!

Estas fueron las tres últimas palabras que clamó Blas Infante antes de ser fusilado en el kilómetro 4 de la Carretera de Carmona. Tan fuerte gritó, que 84 años después siguen resonando, tan cargadas de rabia, razón y compromiso, en el corazón y en la cabeza de muchos andaluces que siguen luchando por la justicia con nuestra tierra.

Hoy, día 10 de agosto, es justo que volvamos a tener una cita con nuestra historia, con la historia de una de esas personas que dio su vida por defender sus ideales, por mejorar la vida del resto de andaluces y andaluzas. Por cierto, una persona terrenal, de carne y hueso, que quizás sea lo que moleste a la ultraderecha de Vox.

Con esa ráfaga de disparos cobardes, pretendían silenciar la voz y la lucha de Andalucía, pero ya era tarde. Blas Infante, sin ser jornalero, se encargó en su productiva vida, de sembrar la semilla del andalucismo por todo el territorio, y para esa fatídica madrugada las raíces ya habían agarrado, y con fuerza, por lo que solo consiguieron acabar con un cuerpo, solo consiguieron que su corazón dejara de latir, porque su legado, el legado del “Padre de la Patria Andaluza”, ya recorría cada rincón de nuestra tierra.

Federalismo, autogobierno, derechos para los jornaleros, laicismo, multiculturalidad, dignidad para la mujer, justicia y educación gratuita… Estas, entre otras, eran las reivindicaciones que le costaron la vida. Algunas de ellas conseguidas, otras en proceso y pocas por terminar de conseguir, por lo que queda más que demostrado que el objetivo del régimen franquista, no se consiguió.

A estas alturas de la historia, todavía hay quien intenta ensuciar la imagen del niño nacido en Casares, del estudiante de Archidona, donde colaboraba en sus vacaciones en la alfabetización de los jornaleros, del universitario de Granada, donde se licenció en Derecho y del Notario que tuvo que esperar un año para poder tomar posesión de su plaza por haber aprobado las oposiciones sin la edad mínima para ejercer. Notario en Cantillana, que luchaba contra los latifundios y los “señoritos” que explotaban a los jornaleros y que desde Sevilla sigue formándose y formando, dejando su legado escrito en numerosas publicaciones, hasta que tuvo que huir a Isla Cristina en la Dictadura de Primo de Rivera, para volver años más tarde a Coria del Río, lugar donde podemos disfrutar de gran parte de sus obras en su Casa Museo. Algunos deberían hacérselo mirar antes de injuriar, porque lo único que demuestran es su infinito desconocimiento.

Hoy, 10 de agosto, he estado en el kilómetro 4 de la Carretera de Carmona, se me ha vuelto a erizar la piel al imaginar la brutal estampa y un año más, he vuelto a escuchar de manera nítida ese grito que me empuja cada día a seguir luchando por mi tierra, por mi gente y por mis ideales.

¡¡Viva Andalucía Libre!!

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